Lo que todo contrato freelance debería incluir (y lo que casi todos omiten)
La mayoría de los contratos freelance se firman sin las cláusulas que protegen. Los términos que evitan los litigios más comunes y costosos.
Un contrato malo cuesta más que ningún contrato. No porque sea peor legalmente — sino porque da una falsa sensación de seguridad. Firmas, bajas la guardia, y cuando el problema llega, descubres que el papel no te cubre en lo que importa.
Estos son los elementos que casi siempre faltan, y por qué cada uno existe.
Plazos de pago: net 14, no net 30
Net 30 es el estándar corporativo. Para un freelance con tres clientes y sin tesorería de reserva, es un problema estructural.
Facturar a net 14 es perfectamente normal. La mayoría de los clientes pagan antes si se les pide explícitamente. Los que se quejan de net 14 probablemente tampoco respetarán net 30.
El contrato debe especificar: fecha de emisión de la factura, plazo de pago, y qué ocurre si ese plazo no se respeta. Lo cual lleva al siguiente punto.
Cláusula de intereses por pago tardío
Sin consecuencias, los pagos tardíos son gratuitos para el cliente.
Una cláusula estándar: 1,5% mensual sobre el importe pendiente a partir del día siguiente al vencimiento. No hace falta que sea agresiva. Hace falta que exista. Su función principal no es cobrar intereses — es señalar que estás controlando los plazos y que el retraso tiene un coste.
Muchos freelancers omiten esta cláusula por incomodidad. Los clientes que más necesitan verla son exactamente los que pagarán tarde.
Anticipo del 30 al 50%
El anticipo no es una señal de desconfianza. Es una selección natural.
Un cliente que rechaza pagar un anticipo está transfiriéndote todo el riesgo del proyecto. Si cancela a la mitad, tú habrás trabajado sin cobrar. Si desaparece después de la entrega, corres detrás de la totalidad.
El anticipo también cambia la dinámica: el cliente ha invertido dinero, lo que le da interés real en que el proyecto avance. No es garantía de nada, pero cambia los incentivos.
Definición de alcance: qué está incluido Y qué no
El alcance vago es el origen del 80% de los conflictos freelance.
No basta con describir lo que entregarás. El contrato debe especificar explícitamente lo que no está incluido. “El diseño de la web no incluye la redacción de los textos.” “El desarrollo del módulo no incluye la migración de datos existentes.”
Las revisiones merecen su propia sección: número máximo de rondas, qué cuenta como revisión versus cambio de alcance, y cuál es el coste de rondas adicionales. Sin esto, “una vuelta de correcciones” puede convertirse en seis semanas de ajustes.
Kill fee: si el cliente cancela, cobras de todas formas
Los proyectos se cancelan. Startups que se quedan sin financiación, reorganizaciones internas, cambios de estrategia. No siempre es culpa de nadie.
Pero si llevas cuatro semanas trabajando en algo que el cliente decide no continuar, ese trabajo no desaparece. El tiempo invertido sí.
La kill fee estándar: conservas el anticipo más un porcentaje del trabajo restante según el avance del proyecto. El contrato debe definir cómo se calcula ese avance — por horas registradas, por entregables completados, o por porcentaje de milestones.
Transferencia de propiedad intelectual: solo tras el pago completo
Por defecto, quien crea el trabajo es su propietario. La transferencia de derechos requiere un acto explícito.
La cláusula correcta: los derechos de propiedad intelectual se transfieren al cliente únicamente cuando se recibe el pago íntegro. Hasta ese momento, el trabajo es tuyo.
Esto no es una postura agresiva. Es lo que un abogado te diría en cinco minutos. La mayoría de los clientes lo aceptan sin problema. Los que no lo aceptan merecen una conversación antes de firmar.
Las cláusulas que generan resistencia
Algunas cláusulas hacen que los clientes se incomoden. Ese momento es informativo.
Un cliente que rechaza la transferencia de IP condicionada al pago completo está diciéndote algo sobre cómo planea gestionar los pagos. Un cliente que no quiere kill fee está asumiendo que tiene el derecho de cancelar sin consecuencias económicas. Un cliente que insiste en net 60 en lugar de net 14 probablemente tiene problemas de caja que tú no deberías financiar.
La resistencia a las cláusulas de protección básica es una señal de alerta que vale la pena leer antes de firmar, no después de haber entregado.
Lo mínimo que debe existir
Si el contrato completo te parece demasiado, hay cinco elementos que no pueden faltar:
- Descripción del alcance con exclusiones explícitas
- Precio total y condiciones de pago (incluyendo anticipo)
- Plazos de entrega
- Número de rondas de revisión incluidas
- Qué pasa si alguna de las dos partes quiere cancelar
Una página con estos cinco puntos es infinitamente mejor que un intercambio de emails. Y un intercambio de emails es mejor que un acuerdo verbal.
El contrato no protege la relación. Protege la conversación sobre qué acordasteis cuando ya no os acordáis de lo mismo.
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